X Simposio Teològico Pastoral "Doctrina Social de la Iglesia en la Nueva Evangelización de América Latina"

Del martes 7 al jueves 9 de julio del año en curso se celebró, como ya es costumbre, el X simposio teológico Pastoral, este año con el tema: “Doctrina Social de la Iglesia en la Nueva Evangelización de América Latina”


Estos simposios se han venido realizando desde hace diez años, por medio de la experiencia y formación de ponentes, unas veces internacionales y otras nacionales, que, aceptando dicha invitación, han vendido a compartir diferentes temas de gran valor e importancia para la vida humana. El único propósito de este proyecto es enriquecer los conocimientos intelectuales, espirituales, pastorales y educativos de los participantes. En esta ocasión participaron, como asamblea: sacerdotes, diáconos, una religiosa, seminaristas mayores, y los seminaristas menores de Quinto Bachillerato.


El Simposio de este año fue inaugurado por el Obispo de la Diócesis, Mons. Gonzalo de Villa, quien invocó al Espíritu Santo, origen de toda sabiduría, para que nos asistiera a lo largo de los días, tanto a ponentes como a oyentes.


Al elegir como tema la Doctrina Social de la Iglesia como medio de evangelización en América, el único objetivo perseguido fue fomentar el intercambio interdiscipular que ayude a esclarecer algunos temas claves de Doctrina Social, siguiendo las directrices del Compendio que lleva su nombre; Iluminar, desde la Doctrina Social de la Iglesia, los diferentes ámbitos y realidades de la humanidad, especialmente de la sociedad guatemalteca.


En cuando a la forma de trabajo, cada día se desarrollaron dos ponencias con sus respectivos talleres. Una ponencia matinal y otra vespertina, en la cual tanto, ponentes como interlocutores expresaron su punto de vista en el tema que se trataba. Este año se enriquecieron las ponencias con la aportación de los participantes de acuerdo con los resultados obtenidos en los diferentes talleres realizados por grupos, los cuales fueron once en total.

Pasando a las Conferencias, cada expositor desarrolló amplia y lo mas esquemáticamente posible el tema que se le había asignado. La primera ponencia estuvo a cargo de Mons. Gonzalo de Villa, quien explicó la Historia de la Doctrina Social de la Iglesia, resaltando sobre todo las exigencias éticas de la vida en la sociedad, y haciendo referencia también el escaso conocimiento que de ella tienen los laicos. La segunda ponencia fue impartida por el P. Manuel Riego sobre la necesidad de la Paz en el ámbito social, quedando como centro de su exposición la frase “La Paz no es simple ausencia de guerra, sino la realización de todas las aspiraciones del corazón humano”. Esta ponencia tuvo fundamento en la encíclica “Pacen in Terris” del Papa Juan XXIII. La tercera ponencia, también a cargo del P. Manuel, como continuación de la anterior, tuvo por título “Justicia y bien común, pilares de la Doctrina Social de la Iglesia”, de esta se concluyo que la justicia y la paz se complementan. Por ello decía: “uno de los deseos del corazón humano es la paz” y, “Todo hombre tiene anhelo de Paz y ésta sólo se puede ir construyendo, teniendo claros los principios y bases que pueden hacerla posible”. La cuarta ponencia la impartió el P. Luis Ortiz, desarrollando el tema “los principios de la Doctrina Social de la Iglesia”, introduciendo el tema con una alusión al texto paulino: “para ser libres nos ha liberado Cristo”. En su exposición resaltó la dignidad de la persona humana. La última ponencia estuvo a cargo del P. Víctor Ordoñez, quien habló sobre la Doctrina Social y la acción Pastoral. Como conclusión del simposio, el rector, P. Julio Cesar Fernández, y Mons. Gonzalo expusieron y presentaron brevemente la nueva encíclica del Papa Benedicto XVI: “Caritas in Veritate”, al mismo tiempo que insistieron su lectura, estudio y oración, pues su contenido supone un reto para el sacerdote contemporáneo.

Las palabras conclusivas estuvieron a cargo de Mons. Gonzalo de Villa quien, con una oración, suplicó por los frutos del simposio y la fidelidad de los sacerdotes. Así, el decimo Simposio entro al conjunto de los estudios teológicos de nuestro seminario.


Enriquecidos con tres días de arduo trabajo intelectual, corresponde ahora a cada uno de nosotros el cumplimiento de lo aprendido, y procurar una seria formación que nos capacite a ser verdaderos maestros y guías de las personas del mundo contemporáneo en que vivimos.

Julio Pérez Martínez




Entrevista a don Manolo

Uno de los ponentes del X Simposio Teológico Pastoral, realizado en nuestro Seminario hace apenas unos días, fue el P. Manuel Riego, conocido como el p. Manolo. Aprovechando su estancia entre nosotros le hemos hecho una entrevista que hoy compartimos con los lectores del Semetabaj.


1. Podría decirnos ¿cuál es su nombre completo y de dónde es originario?


Mi nombre es Manuel Martín Riego, conocido por mis amigos en España como Manolo. Nací en Sevilla Grande, Capital de Andalucía, en un pueblo llamado Efija, a 90 km. de Sevilla, España.


2. ¿A qué congregación pertenece?


A ninguna. Soy un sacerdote diocesano –por lo tanto sano-. Y me ordené en el año 1972, año y medio después de haber terminado mis estudios, pues había empezado a estudiar en la universidad y pedí a mi obispo que me ordenara un año después de haber empezado mis estudios universitarios.


3. ¿Cómo surgió su vocación?


Mi vocación tuvo su génesis en una forma sencilla. Fui educado en una familia cristiana, quizá no tan practicante, pero que sí trataba de vivir los valores evangélicos; en realidad, mis padres eran muy buenos. Me eduqué también en mi infancia en un ambiente salesiano, es decir, en un colegio de salesianos. El ambiente de la época era muy religioso, comparado con el de hoy en día. Por ello, entrar al Seminario no era demasiado difícil ni novedoso. Cursé mis estudios del nivel medio y mi bachillerato en el Seminario Menor de Sevilla, luego me retiré por dos años, después de estos dos años, con una mayor madurez, ingrese al Seminario Mayor.


4. ¿Dónde ejerce su ministerio, actualmente?


En realidad no tengo parroquia que atender, el ejercicio de mi ministerio sacerdotal es más de índole intelectual, pues ejerzo la docencia en la Universidad de Sevilla. Y es precisamente en la atención y convivencia con los estudiantes donde realizo mi labor pastoral-sacerdotal.


5. ¿Qué estudios ha realizado y dónde?


Logré realizar mis estudios de teología en Sevilla sacando mi licenciatura, luego saqué mi doctorado de Historia, en Sevilla. Poco tiempo después fui a Roma por órdenes de mi obispo a realizar una licenciatura de Historia de la Iglesia. Y estando en Roma aproveché a sacar unos cursos de Arqueología Cristiana.


6. ¿Es la primera vez que llega a Sololá? y, ¿cómo le ha parecido este bello departamento?


En realidad sí, es la primera vez que me encuentro en Sololá y espero que no sea la primera ni la última. Incluso es la primera vez que viajo a Guatemala. Lo que es cierto es que “el lago de Sololá es un sueño”, también la calle llamada “Santander” (Panajchel) me gustó mucho por su colorido y sobre todo el encanto que llega a tener por las noches. Espero además que pueda visitar buen número de los pueblos que se ubican en la orilla del lago de Atitlán. La impresión que llevaré de Sololá, además de su tierra y su gente, es también su Seminario, no tanto el edificio, sino los chavales –seminaristas- que estudian y viven en él. En ellos noto mucha ilusión y deseo de ser buenos y santos sacerdotes.


7. Nos gustaría que nos contara cómo le llegó la invitación a participar en este Simposio.


La verdad las transacciones, por así llamarlas, la realizaron en enero entre Monseñor Bernabé y Monseñor Gonzalo, comunicándole que yo vendría por estas fechas a Guatemala, y le pidió allí que se pudiera dar un taller de los Valores a los seminaristas de Sololá. Pero luego, cuando Monseñor Gonzalo viajó a España, me llamó por teléfono, pidiéndome que si estaría dispuesto a dar una ponencia durante un Simposio en el Seminario, unos días antes del taller. Por tanto, yo tuve la ocasión de conocer a Monseñor Gonzalo en San José Pinula el 30 de junio, en la misa del Padre Hermógenes.


8. ¿Alguna anécdota o acontecimiento que le ha marcado su vida sacerdotal?


No soy bueno para contar anécdotas, más bien, les contaré un hecho de mi vida, que hizo que ésta tenga el rumbo que hoy día estoy trazando. Este hecho es que el año 82 marcó un cambio en mi vida. La llegada de un nuevo obispo a mi Diócesis, vio la necesidad de un sacerdote que fuera a estudiar a Roma, el curso de Historia de la Iglesia, y me pidió que fuera yo, pues veía que era la persona más indicada para ello. Luego el cambio se dio en este momento, porque en la Ciudad Eterna no solo estaba yo estudiando, sino también impartía clases. Es aquí entonces donde empezó mi vida intelectual, de investigación y docencia.


9. Algún mensaje para los formadores y para los seminaristas.


Los formadores, seguramente intelectuales ya son, incluso más que yo; por ello me dirijo diciéndoles que sean “buenos” -formadores-, que nos viene bien a todos.


A los seminaristas les diría que aprovechen este tiempo de formación en el Seminario, tanto en el plano intelectual, humano, espiritual y pastoral.


Quisiera agregar por último: un saludo

a todos y en particular

a cada uno de los seminaristas.

Por: José Felipe Jocholá y Santiago Tzep



Día de la familia en nuestro Seminario

Desde el ámbito de la sociología, la familia constituye el fundamento y la célula de la sociedad. Y por ello es una institución de gran importancia también dentro de la Iglesia. En palabras de Juan Pablo II, la familia es la fuente de donde dimanan las vocaciones, tanto a la vida consagrada como al sacerdocio.

En un sentido sobrenatural, la familia es más que un conjunto de personas que viven en una casa, bajo la autoridad de un jefe. La familia es o constituye el núcleo de la formación cristiana de los hijos, de manera que, como dijo Juan Pablo II, “la familia es la primera Iglesia domestica, pues de ella los hijos aprenden los primeros valores que posteriormente regirán su vida.”

Por ello viene como anillo al dedo el coro de la oración a las familias, que dice: la familia comience sabiendo por qué y donde va, y que el hombre retrate la gracia de ser el papá. La mujer sea cielo, ternura, afecto y calor, y los hijos conozcan la fuerza que tiene el amor. Y junto a ello cabe elevar la suplica: bendecid oh Señor las familias, amén. Bendecid oh Señor la mía también.


Al ser la familia un elemento importante en la formación de los futuros sacerdotes y la fuente de donde surgen, nuestro Seminario anualmente ha dedicado un momento para compartir con ella. Esta vez fue el pasado domingo 05 de julio. Cada grado preparó un punto para presentarlo en el acto cultural que tuvimos, luego de una sencilla recepción, en el salón de actos. En esta oportunidad contamos con la presencia de Mons. Gonzalo quien dirigió un emotivo mensaje a nuestras familias. Finalizado el acto, tuvimos la celebración de la Eucaristía, centro de este encuentro. Terminada la Misa pasamos al comedor para compartir todos juntos un almuerzo ofrecido por el Seminario. La celebración concluyó con una piñata y con las palabras del rector, p. Julio.

Alexander Guantá


VI Encuentro de seminaristas de Centroamérica y México "OSCAM"

Con motivo del VI Encuentro de Seminaristas de Centroamérica y México (OSCAM), nuestros compañeros Rigoberto Jichá, Carlos Xamínez y Abraham Quiché han viajado al hermano país de Nicaragua para representar a este Seminario. Antes de partir, Rigo y Carlos nos han concedido una entrevista, mientras que Abraham nos explica qué es el OSCAM y sobre qué tratará esta vez.


¿Qué sentís al viajar a otro país?


Rigo: Ante todo un sentimiento de gratitud a Dios por esta oportunidad de representar al seminario, me alegra también poder encontrarme con nuevas personas y conocer otro ambiente y así tener una visión un poco más amplia del mundo y de la Iglesia, pues aunque se trata de un país centroamericano, sé que existen expresiones y modos de manifestar y vivir lo que se puede aprender, al mismo tiempo compartir lo que aquí hemos aprendido.


Carlos: Me siento muy contento de poder viajar al hermano país de Nicaragua, ya que de hecho nunca he tenido la oportunidad de salir de mi “Chapilandia”, ahora que lo puedo hacer será de mucha alegría para mí el compartir con jóvenes de mucha cultura, de muchos lugares y de una misma fe, con un mismo ideal y con los mismos sueños; al prepararnos bien para poder servirle a Dios a través de nuestros hermanos en el ambiente sacerdotal.


¿De que manera te preparas para viajar y participar en las diferentes actividades que se realizarán?


Rigo: Me preparo emocionalmente, ya que no soy muy aficionado a los viajes, pero también voy con las disposiciones de aprender y aportar lo que pueda servir a los demás. Además, preparo una breve intervención que se me ha pedido sobre la importancia de la palabra de Dios en la vida del seminario.


Carlos: Desde que me dieron la noticia, le di gracias a Dios, pues es lo que hago cada día y si es su voluntad, pues ésta se llevará a cabo también entre las actividades. Hemos preparado con los compañeros Abraham y Rigo algunos trajes, artesanías, videos y otros objetos que nos identifican como chapines ya que tendremos la oportunidad de montar una exposición y un baile folclórico de Guatemala junto con otros seis compañeros del Seminario Mayor de la “Asunción”. ¡Es un orgullo poder representar a nuestro Seminario!


¿Qué esperas del viaje y del encuentro?


Rigo: Espero que el encuentro nos sirva para conocer a otras personas que comparten el mismo ideal de entrega y poder así afianzar lazos de amistad que favorezcan la comunión celestial. También espero aprender más sobre la Lectio divina, que considero un elemento importante en la nueva evangelización.


Carlos: Aprender y descubrir nuevas cosas para poder compartirlas con los demás. También espero conocer muchas personas y conocer otras culturas, y sobre todo será un impulso a mi propia vocación.


Abraham Quiché:

En la semana del 12 al 18 de julio del presente año 2009 se llevará a cabo el VI Encuentro de Seminaristas de Centroamérica y México –OSCAM VI- en el Seminario Interdiocesano Nacional “Nuestra Señora de Fátima” en la ciudad de Managua, Nicaragua.


¿Qué es la OSCAM? La OSCAM es una organización de seminarios de Centroamérica y México con dos modalidades: una de formadores, que se reúnen cada año, y la otra de seminaristas que se reúnen cada dos años. Para ambos, la sede está rotando en cada uno de los países de la región.


El primer encuentro de seminaristas se realizó aquí en Guatemala, en el año 1999; el segundo fue en Honduras (2001); el tercero en Costa Rica (2003); el cuarto en El Salvador (2005); el quinto en Panamá (2007) y el sexto se realiza en Nicaragua.


Este VI Encuentro tiene como lema: “Discípulos de la Palabra: Lectio divina, escuela de misioneros”.


Las conferencias y las reflexiones tratarán sobre la formación sacerdotal en los seminarios de la región, la Palabra y la lectio divina en relación con la misión continental, propuesta por los Obispos en Aparecida.


El objetivo general es: Potenciar la formación sacerdotal en los seminaristas de la región de Centro América y México.


Los objetivos específicos son:

Evaluar el proceso formativo en los seminarios;

revisar cómo se han vivido las conclusiones de la OSCAM V;

hacer nuevas propuestas para la formación, de acuerdo a las exigencias actuales;

favorecer la integración de los seminarios de Centroamérica y México.



En ese Encuentro participarán tres seminaristas del Seminario “Nuestra Señora del Camino”, Sololá, y seis seminaristas del Seminario Nacional “Nuestra Señora de la Asunción”, Ciudad de Guatemala, representando a todos los seminaristas de nuestro país, Guatemala.



Encarnación Bac y Julio Pérez